Naranjas en tierra de nadie


El pasado viernes parecía que iba a ser un día normal. Con “normal” nos referimos a un viernes con la actividad habitual de un día en plena temporada de naranjas. Recolección, preparación y envío. A contrarreloj.

Nuestro equipo de President Service (presidentes es como llamamos a nuestros clientes en Naranjas del Carmen) empezó a notar más incidencias de transporte de lo habitual sobre cajas que se estaban quedando paradas en un almacén en Francia. Sobre las 15:30 pm empezamos a ver la punta del iceberg de un problema que nos iba a trastocar nuestro sistema de envíos.

-”Tenemos un pequeño fuego. Parece que nuestra empresa de transporte en Francia (DPD) nos está enviando de vuelta 296 cajas de naranjas.” Dijeron desde President Service sin perder la calma pero conscientes de que el problema era grave.

-”¿Por qué?” Fue la pregunta que todos nos hicimos y que no sabíamos responder con la información que disponíamos en ese momento. ¿Las habríamos etiquetado mal? ¿Habría habido un fallo en nuestro sistema o en el de DPD? ¿Se habría dado la tremenda casualidad de que 296 direcciones estuviesen mal escritas? Casualidades nos ocurren a diario pero ¿296 de golpe? Demasiada casualidad.

296 presidentes no iban a recibir sus naranjas para este finde. Encima es viernes y teníamos poco tiempo de reacción porque durante el finde es muy difícil solucionar cualquier problema de transporte.

Entre llamada y llamada de algunos presidentes preguntándonos la misma pregunta que nosotros nos hacíamos “¿Por qué está mi caja retenida en Grenoble, Francia?”, intentábamos hablar con varios contactos de DPD para que nos explicaran qué estaba pasando. Nadie podía darnos una respuesta clara.

El tiempo pasaba y fuimos cancelando nuestros planes de viernes por la tarde. Vivimos uno de esos momentos en los que, una vez más, el equipo demostró su compromiso total con nuestros presidentes.

La situación se agravó cuando estábamos haciendo la lista ¿definitiva? de paquetes que nos estaban enviando de vuelta: ¡360 paquetes!

Mantuvimos una llamada con una persona responsable de DPD. Nos informó que la dirección de la empresa había dado órdenes de no trabajar más con productos perecederos. Sin notificación previa a los que enviamos este tipo de productos, algunos centros de distribución, cumpliendo las nuevas directrices, habían empezado a rechazar los paquetes y mandarlos de vuelta a origen.

360 cajas son más de 3.600kg de naranjas. Es el trabajo diario de 18 personas recolectando y encajando naranjas. Son 360 familias que (muchas de ellas por primera vez) habían comprado naranjas directamente a un agricultor en Valencia y que no las iban a recibirlas a tiempo para el fin de semana. La confianza de los presidentes en Naranjas del Carmen estaba en juego.

¿Cómo estamos solucionando la situación?

Las naranjas que están paradas en Francia no las podemos volver a enviar a los presidentes porque ya no llegarían frescas. ¿Qué hacemos con ellas?

-“Los donamos.” Es lo que ya hemos venido haciendo cuando no encontramos al destinatario pero normalmente son 20kg o 30kg semanales. Hablamos con el banco de alimentos francés para avisarles que esta semana iban a tener zumo de naranjas para todos.

-”¿Y qué hacemos con las 360 personas que esperan sus naranjas?”

Cada vez que tenemos algún tipo de incidencia activamos un protocolo basado en dos acciones:  informar y reparar.

Por un lado escribimos este texto, pedimos disculpas e informamos a los presidentes y por otro recolectamos y enviamos las naranjas de nuevo. Hemos recolectado más naranjas para que hoy mismo salgan 360 cajas extra que enviaremos con otra empresa de transporte.

Fuego controlado.